viernes, 3 de febrero de 2006


ENTREVISTA CON INGA SEMPÉ 
“La libertad de diseño está limitada por el fabricante”.


Por Armando Carranco



“Como persona, tengo mis raíces en Francia, me siento muy francesa”, responde con gran seguridad y contundencia la diseñadora Inga Sempé a la pregunta expresa hecha en entrevista para Ambientes, sobre si la globalización ha afectado su manera de trabajar, ya que ella es nacida en Paris, hija de una pintora danesa y un caricaturista francés; fue becada para trabajar en un taller en Milán, y su obra es producida en empresas francesas, italianas, y hasta chinas. Sin embargo, también recalca que ...”hoy es muy difícil hablar de diseño europeo, producción europea, o diseño americano. En términos de diseño, creo que ya no puedes hablar de países”.

Inga Sempé, nacida en 1968, visitó recientemente la ciudad de Monterrey para dictar una conferencia en el DWM05 (Design Week Monterrey), evento donde se reunieron destacados arquitectos, interioristas, diseñadores industriales y diseñadores de modas, convocados por el CEDIM (Centro de Estudios Superiores de Diseño de Monterrey).

Conocida por su famoso diseño del Reloj analógico-digital, Sempé fue galardonada en 2002 con el Grand Prix de la Creation otorgado por el gobierno de su ciudad natal, y en 2003 expuso sus creaciones en el Museo de las Artes Decorativas de Paris.

Actualmente Sempé se ha destacado por su rápido ascenso como diseñadora para firmas importantes desde que abrió su propia oficina en 1999. Así, podemos encontrar creaciones suyas en Baccarat, Edra, Ligne Roset, Montina y Ghaade, entre otras. Tal vez su éxito se ha basado en entender plenamente la función del diseñador en el sentido mas estricto de la palabra, pues sus trabajos ponen especial atención en la comercialización del producto, así como en su proceso de producción: “Hay que tener en cuenta que la libertad de diseño está limitada por los procesos de fabricación. Si un fabricante me dice que no puede construir mi idea, voy con otro, y tal vez me dé la solución final de como puede ser factible su producción. Yo nunca pienso en el material que voy a emplear, solo trato de encontrar una idea y después pienso como puede ser construida. Siempre pienso primero en el productor de mis objetos”.

Frente a la relación diseñador – cliente, Sempé tiene una postura muy clara: “Nunca he realizado un diseño ex profeso por encargo de un particular, siempre ha sido con el objetivo de trabajarlo con un productor. Lo que realmente me gusta es el hecho de pensar que mi creación tendrá un proceso de fabricación. Me interesa la producción, no necesariamente que sea a gran escala, aunque sea un tiraje pequeño, pero que sea producido.”

A pesar de que el prototipo original es hecho manualmente, con papeles, tijeras, pegamento, etc., el objetivo final es radicalmente opuesto. En contraste con los procesos artesanales, Inga agrega que “Nunca he tenido la oportunidad de trabajar con un sentido artesanal. Tal vez cuando lo haga cambie mi manera de pensar. Seguramente será un reto, pero lo que ahora me interesa son objetos creados específicamente para ser producidos. La industria pequeña siempre es muy complicada”.

Graduada en 1993 de la Ecole Nationale Suprieur de Creation Indistrielle (ENSCI-Les Ateliers) en París, Inga Sempé tuvo un segundo periodo de intenso aprendizaje trabajando en los talleres de legendarios personajes del diseño como Marc Newson, George Sowden y la interiorista Andrée Putman. Sin embargo, a pesar de sus dos años como discípula de ésta última, Sempé afirma no estar interesada en el diseño interior. “Cuando estoy creando un objeto no pienso en el espacio que ocupará, solo pienso en el objeto por sí mismo. Creo que la gente comprará el objeto y lo colocará en el espacio de la manera que mejor le convenga. De hecho no me preocupa como coloque un usuario mis objetos en su espacio, como se vea en el conjunto, como le pegue la luz. Ese no es mi trabajo.”


Sin embargo, la escala de sus objetos creados si ha sido una preocupación importante. En el caso de la famosa lámpara plegada realizada para la firma Capellini, el trabajo consistió en hacer el modelo en tres tamaños: pequeño, mediano y grande, siendo ésta última la versión mas difundida y comercializada con sus 2.10 metros de altura. “Yo no creo que una lámpara de pie tenga que medir necesariamente 1.20 o 1.50 de altura. En Francia los techos generalmente tienen 2.70 metros de altura. Entonces, ¿Por qué tenemos que seguir haciendo lámparas de 1.18? No encuentro razones técnicas para ello. Cuando me pidieron la lámpara alta, yo me pregunté ¿Cuanto es alto?”.

El diseño de lámparas es uno de los aspectos mas conocidos de la obra de Inga Sempé, destacando candiles y lámparas de pie hechos en poliéster plegado de diferentes colores: “con pliegues se puede dar forma a la luz, mantener la flexibilidad y crear sensación de volumen.”

Sin embargo, encontrar un material que pudiera dar la imagen certera que Sempé buscaba a partir de los pliegues, no fue sencillo. Después de buscar en todo Francia, un fabricante italiano logró realizar el diseño original - que era de papel – en una base de poliéster.

“No tengo materiales favoritos, pero tengo ciertas inquietudes con algunos en particular. Por ejemplo, nunca he trabajado con madera, pero desde hace algún tiempo tengo algunas ideas en mi mente para este material. Ahora estoy experimentando en un objeto para servir un cierto tipo de chocolate y pienso hacerlo en madera.”

Sobre el futuro del diseño industrial Inga piensa que ...”un objeto siempre será sólo un objeto, que puede ser reproducido cientos o miles de veces por un fabricante y puede tener millones de usuarios, pero el objeto es uno. El futuro es que los objetos diseñados serán eso: una industria”.

En este momento, Inga Sempé tiene varios proyectos desarrollándose en su oficina, entre los que destacan nuevos diseños para Capellini, así como prototipos de mobiliario para productores suizos e italianos. Pero el que mas le entusiasma es el diseño de una botella de Champagne que un productor de la famosa campiña francesa le ha encargado.

Breve perfil de una diseñadora.

  • Una película: Sombrillas de Cherbourg con Jacques Demy y Catherine Deneuve
  • Una obra arquitectónica: Cualquier edificio de París, pero tal vez lo mas hermoso sea mi casa en un pequeño pueblo con un nombre ridículo: Costra. Es una pequeña casa sin electricidad, sin agua, a orillas de un río.
  • Fragancia favorita: un limón
  • El silencio: El que vivo en mi departamento en París, a pesar de que está en una calle principal. Amo el silencio.
  • Un artista mexicano: Pido perdón, no conozco a ninguno, aunque sé que aquí hay pintores y arquitectos maravillosos.

 Artículo publicado en febrero del 2006 en el No. 7 de la Revista AMBIENTES, Grupo Editorial Expansión

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